Esta marca nació como un impulso del alma, casi como un susurro interno que me pidió crear. En un momento de mi vida donde todo parecía oscuro, hacer arte con las manos se convirtió en mi refugio. Las joyas fueron mi guía, mi forma de reencontrarme. Así surgieron estas piezas: pequeñas obras únicas con esencia propia.

Desde siempre sentí una fascinación por los objetos que cargan significado. Las joyas, en especial, tienen ese poder sutil y a la vez profundo: pueden acompañarte, recordarte quién sos, hablar por vos sin que digas una palabra. En ese lenguaje silencioso encontré una forma de expresión auténtica, libre y honesta.

Mis raíces en Ushuaia, ese rincón donde la naturaleza se impone con belleza y misterio, también están presentes en cada diseño. Hay algo del sur en las texturas, en la fuerza de los materiales, en la calma contenida.

Busqué durante mucho tiempo pero nunca me sentí representada por lo que veía en el mercado. Por eso decidí crear lo que me hubiera gustado encontrar: piezas con intención, con historia, con energía.

Trabajo con cuarzos, piedras y rodocrositas. Elijo cada una por lo que transmite, por su color, por su vibración. Nada es al azar. Cada joya nace desde un momento de inspiración íntima, y está pensada para conectar con quienes buscan llevar algo distinto, que no solo adorne, sino que hable desde un lugar más profundo. Una pieza con alma, en la que puedan reconocer algo de su propia historia reflejada en la mía.

 

Paulina Cardozo Escalante